Si pudiera reposar sobre el suelo para idear las palabras,
cambiaría los caminos
sólo para ir levitando sobre los hombros de un arbusto viejo y con raíces eternas.
si pudiera crear los deseos de una voz y transformarlos
en agua.
Crecerían lagunas de pensamientos, como esa voluntad que se regocija y
agoniza en los silencios de los recuerdos en polvo.
Hemos visto nacer las súplicas más veces de las que se puede creer,
y si pudiera borrar las palabras para sentir que son las primeras.
volaría hasta el infinito para cantar todo lo que ideé
en la universalidad de mi afasia simulada.
Si la personalidad humana no adquiere toda su fuerza, toda su potencia, entre las cuales lo lúdico y lo erótico son pulsiones fundamentales, ninguna revolución va a cumplir su camino.|| Julio Cortázar.
9 de diciembre de 2010
2 de diciembre de 2010
Salvados
Estábamos soñando esos días,
imaginamos que danzábamos como libélulas en noches húmedas,
en ese mar que nos envuelve en las mañanas con una melodía de cajita musical
suave como una tarde de otoño.
imaginamos el amanecer sentados, arrancándonos las historias de ayer en bellavista
con la mente un poco confundida...
sentíamos el puerto en nuestros brazos, con el futuro en los dedos como si estuviéramos destinados a la estupidez colectiva.
Somos las vibraciones de las palmas de nuestras manos,
y caminamos sobre los cerros coloridos,
de un Valparaíso hoy sumiso, conciso, baldío...
de mentes rotas con los recuerdos de antaño,
de generaciones olvidadas.
hoy quedan las fotografías simuladas,
-pasajes pintados- para verlos y no sentirlos.
imaginamos que danzábamos como libélulas en noches húmedas,
en ese mar que nos envuelve en las mañanas con una melodía de cajita musical
suave como una tarde de otoño.
imaginamos el amanecer sentados, arrancándonos las historias de ayer en bellavista
con la mente un poco confundida...
sentíamos el puerto en nuestros brazos, con el futuro en los dedos como si estuviéramos destinados a la estupidez colectiva.
Somos las vibraciones de las palmas de nuestras manos,
y caminamos sobre los cerros coloridos,
de un Valparaíso hoy sumiso, conciso, baldío...
de mentes rotas con los recuerdos de antaño,
de generaciones olvidadas.
hoy quedan las fotografías simuladas,
-pasajes pintados- para verlos y no sentirlos.
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