campo magnético martirizado en tu escondite del dúo de acentuados sonidos siameses.
incomodidad fatídica, que juega adivinando anomalías
entre el revoltijo de palabras escupidas.
cuatro segundos y perdiste
Si la personalidad humana no adquiere toda su fuerza, toda su potencia, entre las cuales lo lúdico y lo erótico son pulsiones fundamentales, ninguna revolución va a cumplir su camino.|| Julio Cortázar.